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Cuadernillo (III)

Creación de sensaciones y/o emociones mediante tipografía:


Creación de una imagen comprensible con las letras del propio nombre:



Creación de una tipografía personal para un abecedario completo:

Y hasta aquí hemos llegado con el cuadernillo.

Cuadernillo (II)

Armonías de color, con acrílico y pincel:


Construcción de retícula (coloreado infantil)
:


Construcción de retícula (coloreado juvenil):


... y sigo trapicheando.

Cuadernillo (I)

Cuadernillo al más puro estilo tradicional:


Ejercicios de composición con formas básicas:



Diseño de zodiaco a partir de elementos geométricos
:


A veces me entretengo una barbaridad :-)

Experimento tipográfico

Ingredientes:

* 2 puros fumados.
* El ron preciso para 4 vasos.
*16-1 caracoles (caurí)
* 5 plumas de ave.
* Unas gotas de sangre.
* Una cámara fotográfica.
* Una pizca de imaginación.

Trabajar es un placer

¿Un placer? A más de uno se le habrá encogido el estómago ante estas palabras, porque hoy en día todo lo que tiene que ver con el trabajo es como una nube negra y poco de fiar sobre nuestras frágiles cabezas.
La gran jodienda, si me permiten la expresión (si no, también): El que trabaja está jodido, pues en general lo hace bajo unas condiciones económicas y/o morales lamentables; el no trabaja está más jodido, pues no cuenta con un medio de vida para poder satisfacer siquiera sus necesidades básicas.

Es ésta una visión terrible, allá por donde se mire.
Por ello se agradecen las miradas nuevas, miradas que se atreven a cabalgar la realidad, a expresar tanto nuestros terrores como nuestros deseos acerca de ella. Miradas que le quitan la máscara, que desentraman la estructura de lo real y, sin ocultarla o edulcorarla, se ríen de ella.
Un fotógrafo surrealista, el belga Koen Demuynck tiene esta mirada, ya lo creo que sí.

Una oficina maravillosa. Los felices empleados sonríen, saltan y se deslizan por las barandillas en pos de flotantes cartapacios. Todo lo que era pesado se transforma en ligero, el techo de la oficina ya no ahoga, incluso las relaciones con los compañeros han pasado a ser magníficas, casi como un juego.


Este muchacho se aferra a la mesa prácticamente con uñas y dientes. No sabemos si se trata de un estudiante o es alguien que opta a un puesto de trabajo; en cualquier caso el hombre encorbatado (representante de la sociedad adulta y responsable) quiere hacerle desistir de su empeño mediante un método tan real como poco ortodoxo.


Una joven mujer se ve obligada a huir, agobiada por los múltiples entrevistadores que desean contratarla. Éstos pugnan entre ellos como animales salvajes, rodando por el suelo y tirándose de los pelos a lo largo de un pasillo.


Uno de los candidatos, que presentaba su curriculum junto a otro, es rechazado. El entrevistador no se limita a decirle unas palabras hipócritas para despedirle, le lanza al espacio exterior oprimiendo un botón, ante el asombro y horror de su competidor, que no sabe todavía lo que le espera a él.

Resumiendo... No todo es lo que parece, ni es tan difícil de cambiar como parece. Por favor, riámos un poco, señoras y señores, que para llorar siempre estamos a tiempo.

Máscaras rituales

El frontis del British Museum, en Londres, es como un gigantesco Partenón preludio de las impresionantes estancias dedicadas a Egipto, que son motivo de fricciones por parte del mencionado pais y los actuales anfitriones de sus momias, bustos colosales y otras maravillas antiguas. Reyertas aparte, es menester decir que el British es un museo único, alimentado en su mayor parte por donaciones; y es gratuito, generosidad que dadas las obras que expone se puede denominar copiosa.

Fui a ver las salas de Egipto y encontré que otras, mucho más modestas, me sobrecogieron infinitamente. Y he traido aquí tres objetos de la sala subterránea de África, que casi me pareció que fueran a saltar de sus vitrinas.

MÁSCARA YORUBA
Madera y pigmentos

Nigeria


Máscara Egungun, asociada con el linaje de los antepasados. Aparecía en festivales anuales en torno a la muerte o también en cualquier momento de crisis para la comunidad.
Las máscaras de la etnia yoruba van colocadas apoyadas en la frente, cubriendo el cráneo, y llevan encima superestructuras formadas por varias figuras. Son utilizadas en las ceremonias dedicadas al culto de los antepasados y en la sociedad secreta Epa o Ekpe.

En las ceremonias funerarias, estas máscaras desempeñan un papel eminente. Gracias a ellas, la familia, clan o tribu, al que pertenecía el difunto, logra dominar y apaciguar la fuerza vital que ha quedado liberada por la muerte. De ese modo el espíritu llegará al lugar que le corresponde y no podrá convertirse en una fuerza maligna que cause daño a los suyos.


MÁSCARA EKOI
Madera, piel de antílope y pigmentos
Nigeria y Camerún

En esta etnia el color blanco -a diferencia de la mentalidad occidental- es el símbolo de la muerte, porque representa, en realidad, la pureza de una nueva vida espiritual. En consecuencia, máscaras y figuras de antepasados suelen aparecer con rostros demacrados.
Las máscaras solían ser utilizadas en las danzas rituales de la sociedad secreta Gelede. No solo representan a los espíritus si no que, mientras dura la danza, la esencia de las fuerzas invocadas por la máscara penetra en su portador y éste actúa, se mueve, habla y gesticula de modo distinto al suyo habitual. Poseído por un espíritu, se convierte en su instrumento.

El enmascarado en determiandas ocasiones cae en trance y, fuera de sí, adueñado totalmente por las fuerzas sobrenaturales, espirituales, ejecuta danzas de puro frenesí.
Otras máscaras ekoi hacen mención a los cráneos de los enemigos muertos, traídos como trofeo después de una batalla. Éstas son artículos de prestigio, poseídas por miembros de las sociedades de guerreros.


MÁSCARA CHOKWE
Madera, resina, fibras y pigmentos
República Democrática del Congo

Esta máscara muestra a Kalelwa, una criatura asociada con la muerte y el mundo de los espíritus, que aparece también en las ceremonias de circuncisión masculina. Es otro tipo de las llamadas máscaras-yelmo, como las de la etnia ekoi, que cubren totalmente la cabeza y se apoyan sobre los hombros del portador; en los ritos lo más importante es la cabeza, puesto que es donde reside la fuerza vital.
En cualqueir caso las máscaras son los instrumentos de que se valen los vivos para captar el poder y la fuerza que emana de los espíritus (llamados mahamba por los chokwe), someter dichas energías y transferirlas a la comunidad para que esta la use en provecho propio.


Resulta fascinante, ¿no creéis?

El texto es una recopilación de lo expuesto por el British, el ensayo sobre arte negroafricano de Carmen Huera y mis propios argumentos. Las fotografías son de una servidora, exceptuando la primera de la máscara yoruba (encontrada en internet).